Un día ame peligrosamente regalando mí màs limpio interior, entregue lo que se fue tejiendo en el regazo puro de Eros. Guarde cada mirada oblicua como mis más hermoso secreto que desenpolvaba cada vez que mi ser lo necesitaba.
Llore botando el lenguaje mudo de mi alma, queriendo no ser yo y solo ser sombra empapándote de mí. Sentí sutil cada sensación que ante ojos ajenos podría ser burdo, pero para mi era solo mi más preciado capricho real, mi exquisita expresión, fue una de tantas realidades, y será siempre mi màs grandioso afán.
Vago en otra senda, pero recuerdo el camino hacia tu alma y tu corazón dudo en correr o descansar en la duda, no puedo tenerte sin dejarte.
No puedo sellar la profundidad de mi sentir sin dejar que algo mío se valla contigo.
|