Ví que en mi jardín hasta las hormigas tienen su jerarquía.
Todas son igual de chiquitas
y no se si las que obedecen son mas tristes.
Llevan hojitas, que es su comida, y caminan en fila.
A veces se encuentran dos de frente,
se quedan así un rato, mirandose fijamente, y se van cada una para el lugar exacto por donde no venían.
Como vos y yo cuando nos encontramos en la calle,
nos miramos fijamente, nos decimos cualquier cosa,
y nos vamos, vos a tus obligaciones,
yo al dolor de que no estes vos entre las mías. |