Con desmesurada ansía, esperando la noche vas, tan callada, desnuda y fría. Y te dibujas en suelos estrellados, adornando tu piel nocturna; reflejando en el cielo nupcial; y la luna que moldea tu figura, en el pavimento rural. ---Octubre del 2006---
Texto agregado el 03-04-2008, y leído por 18 visitantes. (1 voto)