ORACION AL VOLANTE
(incluyo estos versos para el conductor creyente; puede recitarlos cuando inicie su marcha, si le apetece)
Para que nada suceda
Que no deba suceder,
Para que tu luz de ayer
Siga alumbrando mi rueda,
Para que tu gracia pueda
Dar a mi pulso vigor,
Paciencia a mi malhumor
Y dulzura a mi talante,
Pon tu mano en el volante
Y conduce Tú, Señor.
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