Querida Olga:
amiga, compañera de trabajo, confidente.
Duerme linda niña,
deja que Dios te inunde
en su infinito amor
te acune en este horrendo dolor.
Si Su Voluntad es llevarte a Su Reino
no te resistas,
tu cuerpo ha sufrido ya bastante.
Aunque el dolor
de tu inminente partida
nos desangre el alma,
sabemos de tu entrega, vocación y amor,
tu recuerdo quedará inmaculado
en todos quienes compartimos
tus cotidianos.
Te veías tan serena,
tan linda con tu trenza larga,
con tus ganas de vivir
y quebrarle la mano a tu destino.
Duerme linda mujer mapuche,
plena de energías y entrega,
plena de saberes e ímpetu.
Tu sangre era demasiada
para tu pequeño cuerpo
y te inundó el torrente sanguíneo
y ayer un Derrame Cerebral
acereló tu inmimente partida.
A pesar de todo,
y mira qué ironía,
sigo teniendo esperanzas
e imploro a Dios por tu vida.
Gracias a Dios te conocí plena
y valoré cada una de tus acciones,
cada uno de tus desvelos
y tu sello quedará indeleble
en los niños que tanto amas.
Quisiera que la pesadilla pasara
que mañana me despierte sabiendo
que siguen habiendo esperanzas.
Con el amor de siempre
tu amiga
Verónica
|