Despierto junto a ti
y no fue un sueño.
O tal vez sí,
y siga durmiendo...
El alba nos sorprende y me despoja
de esa inocencia que aún guardo en mis sueños.
Inunda la habitación el rocío evaporado de las rosas,
y un olor a salitre y a algas, que me invade,
¡O nada de eso!
Quizás la noche me guarde, y yo siga durmiendo...
La brisa entra por la ventana y trae consigo
el recuerdo de canciones infantiles,
de risas, de promesas, de esperanzas;
o quizás ya lo olvidé, y tan solo invente.
Es tan bella la mañana y tu luz tan intensa,
te miro de repente, sonrío y pienso:
¿Qué más dará que sea un sueño?
Creo que esta vez seguiré durmiendo...
[Porque a tu lado mis sueños son eternos...] |