con todo respeto
todo se puede ir a la mierda
los poetas
los suicidas
los anárquicos
y sus perros
los intrusos deberían ser los primeros
con sus palabras amables y sus gestos hipócritas
hieden, como el pescado
sobran, como tú
si me dejan escoger, déjenme vivir.
déjenme morir en la puta vida que elegí
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