En la mañana canto a laudes.
despejo los ojos,
abro las puertas,
suspiro tu nombre y no hay respuesta
!triste mi antojo!
En la tarde canto a vísperas.
ya entre dos luces
me envuelve el frío
busco tu imagen y está sombrío.
¡Pesan mis cruces!
En esta noche canto a completas.
apurando colillas,
una, cien veces
te perfilo en el humo y te desvaneces.
!qué pesadilla! |