RETEJIENDO
Tú, que con tus manos siempre vas bordado un sendero de colores en mi camino, as dejando muchas hebras que yo he ido guardando en mi bolsillo. Una hebrita de cada color que el destino las va escogiendo al azar.
En algunas ocasiones me las proporciona de seda y en otras de torzal, que convierte mi vida en una maraña y solo doy pasos de ciegos.
Cuando es así, sin pensarlo dos veces, como me has enseñado, rebusco en mis bolsillos las madejitas para urdirlas todas y tejer un hermoso sueño con los colores del arco iris.
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