esa puta niebla que se ríe
que te encuentra
y te pierde
ese puto puente que se desvanece
para quitarte la última esperanza
de una muerte violenta
ese puto pendejo
de las trenzas rojas
que no existe
ese sujeto
de abrigo beige
y boina escocesa
que viene y vuelve y se va
que entra por la ventana del octavo piso
que engaña para ser engañado
que le gusta sufrir
y ese ser extraño
que no entiendo
todos ellos
podrían desaparecer
entre sus callejones oscuros
y sus fantamas,
que ya tengo demasiados
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