Licantropía
Buscó a su hermano de día y de noche. Por las calles, por los matorrales, en las alcantarillas.
En el hospital, en la morgue, en la casa de todos sus conocidos, e incluso se asomó por las ventanas de los desconocidos del lugar.
Fue adonde los freaks del barrio y les mostró su foto. Sonrieron. Le sugirieron una adivina, Múrzula sería quizás su nombre.
La vieja asustaba. Tenía una incipiente barba y largas largas negras uñas. Se escarbó la nariz y pegó un moco en el mantel. vio la forma de una montaña, y una bestia devorando al hermano perdido.
Fue a buscar a su hermano a la montaña. Fue a buscar sus huesos, su pelo, lo que hallara, aunque sólo hallara sus huellas. Y eso fue lo que halló. Eso y un lobo, que la miró fraternalmente. |