Cuando el aroma de la noche
rememoraba en mí;
la lejana humedad
después de la lluvia en los tejados.
Se precipitaba mágicamente
una garúa nocturna en el barrio.
Mi sonrisa te convenció
y tú me convenciste de cerrar la puerta.
El perfume de tu cabello.
Muchos han descrito esta imagen;
pero yo he percibido con éxtasis
tú aroma de agua dulce.
Conversamos de una u otra cosa.
Y el tiempo pasó como siempre.
Los amantes en este sueño
comienzan desconociéndose.
Entonces nos desconocimos…
No supimos nuestros nombres;
no supimos de nuestros reinos y gobiernos.
Y pensamos en amarnos (Recién).
La noche se hizo sueño
con el perfume de tu cabello.
Y pensar que te había desconocido
al momento de abrir la puerta.
|