La confusión se alejo,
La medida por la cual veo el tiempo se desvaneció,
Los temores están mirándome escondidos,
La ilusión, esa no me deja ir.
Son las miradas dadas,
Aquellas que me llenan el alma;
Caminando sobre las cicatrices de mi vida,
Encuentro tu mano en la niebla.
Es este mi salto de fe,
Que me anima, me alienta;
El cual quiero tomar.
Vivo la medianoche con confianza,
Pues aunque no te vi ayer,
El mañana es diferente.
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