Al acostarme en mi cama
Ya no encuentro tu sombra,
Ni siento el aroma hiriente de tu piel.
Intento envolverme en luz de plata y oro
Para verte en tu cama, tranquilo, soñar.
Parada al borde de tu sueño,
Intento deslizarme a través de él,
Hallar en ellos algún secreto
O inventar a través de ellos el deseo
Para que me impregnes más a ti.
Mi alma alza de tu cuerpo tu alma,
Y en una misma nota comienzan a sonar.
Fundidos tu sueños y el mío
Pinto paisajes hermosos entorno tuyo,
Creo la ilusión de que a mi lado hay felicidad.
Te acaricio y te beso, te ilumino en la oscuridad.
Ya la luna celosa, que ve tal encuentro
Se retira de a poco de la bóveda
Y junto a ella me retiro yo.
Bajo tu alma nuevamente a tu cama,
Y vuelvo al cuarto de mi soledad.
Mañana quizás, o al menos lo espero
No necesite hacer tal viaje.
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