Abro la ventana para dejar escapar el humo del cigarrillo que acabo de encender, la tarde es fría, y en su inclemencia delata a mi aliento que también escapa camuflado entre los efluvios del tacaco que quemo. Quedo lúcida por un instante, limpia de sueños y acuso la realidad de mi vida fríamente, como la tarde. Se me fuga la vida, se me va,...se me va dulcemente cómo el rocío se evapora en las mañanas, sigilosa...
Oh! preciosa vida que solo contemplo
Deseo poseerte, quiero hacerte mía....
Perder el decoro, la vergüenza
Y desnudarme ante ti,
dejar caer el andrajo con que me cubro,
mi cobardía
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