Un grupo de leñadores hallaron un esqueleto junto a una vieja y sombría torre, como ninguno sabía a ciencia cierta quien era decidieron contratar a un inspector. Este luego de realizar una serie de pesquisas llego a la conclusión que el occiso correspondía a un joven príncipe que había muerto de hambre y de frío, al esperar con obstinación que la hermosa doncella que habitaba la torre le arrojase, en un gesto de amor, su alongado y espléndido cabello. |