-¡Vivimos en una época aguada e insípida!¡Malditos!¡Vuestra vida es un simulacro!
Todo esto es lanzado al aire por un anciano de largas barbas, y andar torpe. Algo debe influír en ello la botella de vino, medio vacía, que lleva en su mano.
-¡Lo que esta sociedad necesita...
El pobre cae al suelo, pero aún así continúa:
-¡Lo que esta sociedad necesita son golpes, algún que otro moratón! ¡Faltan martillazos, falta pillarse los dedos de vez en cuando!
Decir que se incorpora sería ser algo ambicioso, pero consigue algo sorprendentemente cercano a eso. Incluso logra ser casi solemne cuando levanta el índice y proclama:
-¡El mundo necesita más zapateros!
Y rompe a llorar. Pobre. Lo cierto es que nunca superó el cierre su negocio. |