Más que Vivo
Hoy la vi,
Dos veces palmoteé la puerta y fueron suficientes.
Tres segundos bastaron para que un ángel estuviese allí,
Tan cerca para entregarle por fin mis pendientes.
Todo fue tan hermoso....
Que no supe por donde había entrado a la vida.
Las venas se me llenaron de gozo,
Cuando por fin en mi cama desnuda,
Cual sirena en pozo,
Me hizo testigo de su hermosura.
Y aquella habitación abrazaba.
Con un susurro de música al fondo,
Yo cariñoso al oído le cantaba....
|