El alcohol no sacia mis ansias,
ni borra mi dolor,
entre tragos no te encuentro,
ni olvido tu amor.
Si el placer envuelve la copa
¿Por qué me trae a la mente tu adiós?
El alcohol no borra las penas,
solo revive más el dolor.
Sin embargo me trago otra,
tratando de no llorar por vos.
Mero en mi rostro se enjuga mi llanto
y en la copa se evapora tu amor.
Dolor, dolor y más dolor…
Esto solo me obliga a exclamar:
¡Maldito seas el alcohol!
Porque la traes a mi mente
y me recuerdas su adiós,
¿Maldito seas! ¡Madito seas alcohol!
No cumples tus promesas,
no borras mi mente,
no embriagas a el corazón.
|