La luna de un anochecer interminable,
es la que en este momento me acompaña.
Risas, pero solo de angustia y nervios,
reposando en el sillón de esta bacía cabaña.
Hace mucho tiempo que te has marchado,
y te fuiste sin dejar nada.
Hoy eres el mero recuerdo
de una vida destrozada.
Las estrellas lloran a lo lejos,
esa partida que no me perdono,
mi dolor se hace arpegio
de mi canción a tu abandono.
Pero que quieres que te diga,
si por más que grite no me escuchas.
Si ni estando a mi lado lo hiciste,
por que lo harías justo ahora…
Jamás entendiste,
que me moría por cada beso de tu boca,
jamás comprendiste
que tu ausencia mi alma sofoca.
Al diablo mis rimas,
al diablo la prosa,
sin ti ellas no son nada,
nada son sin ti,
musa inspiradora.
|