Plácidamente descanso, tan lejos de aquellos, tus sucios juegos de seducción, disociado de tu piel y de tu olor... narcotizado, sólo a un par de años luz de mi alma... Es de hielo el aire y te acogen mis alas quebradizas, fragmentadas, mi luz advenediza y distante, entre vuelos nocturnos desplegados al azar... Como un susurro, entre canciones heridas y rubicundos manantiales de placer, leves pócimas de la tarde, arrancada a jirones de aquella tarde amarga y descompuesta, siendo tan solo un mero deshecho del olvido cruel y cancerígeno ... De la polvorienta plegaria de los desesperados, de la abstracta sinrazón, del dolor, de la mentira, de la extinta livido vaporizada en el calendario, de la gelida nomenclatura y de la cuenta regresiva del adiós... |