Y pasan las horas
en duermevela continua,
no es de noche
pero sí anochece:
quizás es mi sino.
Y pasan las horas
de letargo eternamente
lentas, poco lúcidas
y tan constantes
en su poca constancia:
quizás lo merecen.
Y pasan las horas
de lejos sin verlas siquiera,
acaso no querían vernos
y por eso se escondían:
es la eterna lucha
que sin duda nos atormenta.
Y pasan las horas…
|