Entró en la vivienda arremetiendo contra todo lo que cubría la amplia habitación, literalmente no había donde poner un pie…
Recorriendo con la vista el lugar, deduce que se han tirado con lo que había a mano por la cabeza… no tiene el aspecto de revuelto, mas bien de una batalla… o como quien busca algo…
No encuentra un lugar donde apoyarse para avanzar.
Desde el otro extremo de la casa avanza el grupo que entró por los fondos.
• Abdal – alguien le grita
• Que…? Encontraron algo?
• Nada, pero quien carajo hizo seméjate despelote? – pregunta uno de los del fondo
• Que se yo… vinimos ni bien nos llamo el vecino – le responde algo fastidiado por la pregunta poco inteligente del otro-
• Acá no hay nadie…
• Por acá tampoco hay rastros de gente, che… Octavio manda a Raúl al granero y a los otros a recorrer los corrales…
• Tenemos que saber que paso con los Maldonado
• Bueno… ya van…
Mientras observa en busca de alguna pista en la casa desordenada y destruida algo le llama la atención.
En un rincón, cubierto por papeles se deja ver la punta de la escopeta de los Maldonado, la reconoce, fueron muchas veces de caza él, su Padre y ellos.
Sabía que siempre estaba cargada, manías que el abuelo falangista había traído de su tierra..
• “Hay que estar preparado para defenderse” – decía-
Claro que en estas Pampas las cosas eran distintas, aun así primero por obligación y luego por darle el gusto, la escopeta estaba siempre limpia y lista para disparar.
• Y que hace en el piso?... por lo visto no los defendió mucho… - piensa – o no la usaron… por que…? Conocían a los atacantes?
• Che, Octavio… venì
El nombrado se acerca saltando los montones de cosas que impiden su marcha
• Mira… - le dice señalando el descubrimiento-
• Que paso acá, Omar?
• No se… decime… vos atendiste a el Domingo cuando llamo, no?
• Si, me dijo que vio a una camioneta y tres hombres y que le pareció escuchar gritos y un disparo, fue cuando pasaba para su chacra, se asusto y nos llamo…
• Los Maldonado son muchos, Padre, Madre y cinco hijos, cuatro varones y la chica…-recuenta Omar-
• Tampoco están los perros …
• Tenès razón… y donde mierda están? –dice girando su cabeza como buscando a los canes
• No se, cuando vengo, siempre me salen al cruce…
• No son tan chiquitos como para desaparecer… - los ojos de Omar interrogan al compañero-
• Que van a ser ! esos dogos son dos vacas…- confirma Octavio.
• Bueno, que se acomoden los muchachos, creo que tenemos para rato acá… avisa a la caminera a ver si se les cruzan los Maldonado, denle el número de patente y las características de la camioneta, en la Comisaría están anotados, que te la pasen.
Octavio sale y por el móvil retransmite las instrucciones de su jefe.
• Octavio – le grita
• Diga?
• Tenès los datos de la camioneta que vieron, ?
• Si.
• Pues pasalos también, a ver si pescamos algo.
• Ta gueno.
• Y deciles que después de pasarlo a la caminera lo pasen a la Federal.
• Y que les decimos… ??
• Que los buscamos por sospecha de secuestro, asesinato o lo que te de la gana, la cuestión es que si los ven los detengan y nos avisen.
• No tenemos la patente…
• Octavio si seguís paveando, van a estar en la China, vos pasa el pedido con lo que tengamos…, apurarte queres???!!- la orden sale con furia y apremio al subordinado-
Escucha como el otro trasmite todos los datos disponibles y pide se les de prioridad.
Desde el galpón grande llega el grito de uno de los agentes.
• Omar … venite… !!!!
Entra seguido de Octavio, colgando de las maderas que forman el entre piso hay un hombre, medio cuerpo cae sobre el vacío.
• Y este quién es?
• No se …
Octavio mete la cuchara
• Y como llego ahí ?
Omar lo mira fulmínate
Octavio desvía su mirada, no dándose por enterado de la frenada…
• Esta muerto… -confirma el agente en el techo-
• Lo balearon?
• No… tiene dos puñaladas grandes en el pecho.
• Qué mierda paso acá? – inquiere Omar a si mismo-
El resto del grupo ignora la pregunta, mas por evitar los gritos del jefe que por otra cosa.
• Lo bajo?
• No, no seas animal, cuantas veces te dije que debemos cuidar la escena del crimen por las pistas…?
• Che, Octavio, llama al forense y a la científica, veremos que nos dicen.
• Bruno, recórrete, sin tocar nada, todo el entre piso a ver si ves algo mas… tene cuidado
• Si jefe….
• Octavio, terminaste?
• Si… decime…
• Andate a los corrales, deciles a los muchachos que cuiden de no tocar nada y averigua si encontraron algo mas.
• Enseguida – al tiempo que sale con paso vivo-
El jefe recorre el amplio galpón.
• La puta… esto no me gusta nada… las personas no desaparecen así como así y menos me dejan un muerto de regalo…- habla consigo mismo-
Octavio llega, luego de un rato
• Omar…
• Decime…
• En el potrero del fondo están los perros… los mataron
• Como?
• Los degollaron
• A los dogos?
• Si…
• Entonces los conocían…
• Es lo que dijo Antonio, estos perros no dejan que se les acerquen si no conocen
• Y fueron más de uno
• Pobrecitos, los degollaron
• Lógico, así no ladraban…
• Y que mas encontraron?
• Huellas de camioneta y pisada, varias en la sangre de los perros
• Ok, … algún rastro de los Maldonado?
• Nada… en realidad no hay pistas … ninguna, les dije que trataran de no tocar nada… pero ya caminaron mucho por donde estaban los perros.
• Es inútil che, no aprenden mas… después el que tiene que bancarse las cagadas a pedos de los de la científica y los jefes soy yo…
Octavio lo deja solo rezongando y sale del galpón.
Han pasado dos días del incidente en la casa de los Maldonado, nada se sabe de ellos, nadie los vio o a su camioneta o la de los visitantes.
El hombre encontrado en el galpón no ha sido identificado aún y la científica tiene poco para decirles….
Suena el teléfono, el gobernador, quiere respuestas.
• Si, Sr. Le aviso si aparecen por aquí… no, Sr. No conozco la conexión entre los Maldonado y el muerto, si…se que la Federal estaba a cargo de eso, no… no me dijeron nada…
• Si Sr. Me comunicare urgente y luego lo llamo …
Cuelga… un interrogante ocupa sus pensamientos… por que lo llaman? su pueblo es prácticamente desconocido, rodeado de chacras y mas allá campos arrendados que nadie habita, son “cuatro locos” los que viven por estos lados y nunca pasa nada…
Busca en su agenda el número de un amigo en la Federal… luego de la segunda llamada….
• Con el Oficial Delenti, por favor
• El Comisario Abdal, de Las Acacias
Espera…
• Hola Esteban
• Bien, la familia también, esperando que te vengas un día con todos a comer un asado…, va a ser una alegría para los viejos…
Abdal y Delenti fueron compañeros de primaria y secundaria, luego cada uno ingreso en una fuerza, seguían en contacto, aun después de la muerte de los padres de Delenti.
• Mira te llamo para pedirte un favor, hace unos días encontraron un fulano muerto, acá, en la chacra de los Maldonado… y ellos desaparecieron…
• No, aun no sabemos nada de ellos, parece que se los trago la tierra
• El gobernador llamo hace un rato y antes el jefe de la regional…quiere saber que hacia el fulano por aquí, podrías ver que se sabe por allá? Parece que una fulana de la sociedad los esta presionando y quieren quedar bien…
• Ok, … me llamas, entonces?
• Si, estoy investigando, lo que salio en los diarios es todo lo que se…
• Espero los resultados de la científica, pero no son como los de la tele… se toman su tiempo los muchachos…
• Hasta la tarde, che y cariños a la familia
• Gracias, serán dados.
Corta, en el pueblo todo se sabe o eso creía, la fuga de los Maldonado lo descoloca, sabe que se fueron, no los secuestraron, el de la estación de servicio les lleno el tanque y les vendió de todo, ese mismo medio día…. Dijo que en la camioneta estaban los cinco… parecían nerviosos pero estaban solos…
Hizo todas las llamada posibles, solo el Banco le comento que habían retirado fondos todos los días, hasta vaciar las cuentas… después que se fueron.
Había pedido las localizaciones de los cajeros.
En su imaginación, todos los hechos están sobre el escritorio de la Comisaría, auque no le dicen nada en concreto.
Suena el teléfono
• Comisario Abdal
• Hola… Comisario mi nombre es Helena Díaz Cazone, me pregunto si podrá recibirme.
• Como no Sra., pero anticípeme para que quiere verme – dice mientras piensa a quien le endilgara el “regalito”-
• Sobre los Maldonado
Abdal, da un respingo en el sillón
• Y dígame Sra., cuando vendría ?– tratando de disimular su apuro por concretar la reunión
• Estoy en el Hotel del pueblo… digamos en quince minuto?
• La espero Sra., hasta luego
Corta y se queda buscando explicación …
Con un gesto aparta las ideas que bullen en su cabeza, ya sabrá de qué se trata o será otra perdida de tiempo.
Puntual, la dama se hace anunciar
• Que pase – responde al subordinado que le informa por teléfono
La puerta se habré y entra una mujer como de cuarenta y pico, seguida por otra de mas o menos la misma edad, sus perfumes las preceden y acamparan el escritorio del Comisario…. ambas vestidas informalmente, con vaqueros, camisa y suéter, cartera y zapatos de cuero… algo le dice que pese a la informalidad, nada de lo que visten es barato, además de las alhajas que tiene puestas.
• Gracias por recibirnos Comisario – dice al tiempo que estira la mano – Soy Helena y ella es una amiga, Mercedes Hilarión Bermejo
• Mucho gusto Señoras, tomen asiento por favor
Ambas se acomodan con gesto refinado en las sillas del despacho
El Comisario las observa
• Bien Señoras… que las trae por aquí?
• Nuestros hijos
En los ojos del policía reflejan la pregunta
• Hace años nos los fueron cambiados por otros muertos, en el hospital, donde por cuestiones de viajes ambas fuimos a parar para dar a luz, con dos años de diferencia….
• Y que tiene que ver con los Maldonado?
• Los Maldonado, fueron a quienes se les dieron nuestros hijos
• Sras. Han presentado esto ante la justicia?
• No tenemos pruebas, solo circunstanciales y no podemos recurrir a un juez, debemos encontrar las pruebas primero, los del hospital niegan todo…
• No creo que pueda ayudarlas… aquí estamos investigando la desaparición de la familia y otro hecho acaecido en la chacra.
• La muerte de un hombre – acota Mercedes-
• Saben Uds. algo de eso?
• Si, Comisario, la persona muerta en un investigador privado uruguayo, que nosotras contratamos para buscar a nuestros hijos.
• Tiene los datos del hombre? – pregunta Abdal, simulando no tener gran interés en lo que relatan las mujeres.
• Si y se los dimos a la Policía Federal, antes de venir para aquí.
• Dígame…
• Se llamaba Mauricio Gomes Orejón, era detective privado y lo contratamos por que aquí nadie nos creía y no querían tomar el caso.
• Y que averiguo Gómez?
• Poco, pero los encontró.
• Y que “trabajito” le habían encargado Uds.?
• Queríamos que obtuviera algún elemento de los dos hijos más chicos de Maldonado, pelo, saliva, cualquier cosa que pudiera servir para cotejar el ADN de los chicos con el nuestro y tener pruebas de que son nuestros hijos.
• Cuando se comunico con Uds. por ultima vez?
• Ayer nos dijo que vendría para aquí y hoy nos dejo un mensaje, que estaba en la casa de los Maldonado y que nos vería a la tarde..
• Tiene el mensaje?
• Si… -la mujer mete la mano en la cartera y saca un móvil que luego de programar, entrega al policía.
• Ok – dice mientras lee – puedo ver día y hora?
• Si, hágalo
Como al descuido Abdal, revisa rápidamente el resto de los mensajes
Solo son personales…
• Miren Sras, yo no puedo darles nada sin una orden judicial, cosa que no tienen.-le dice, mientras entrega el teléfono-
• Comisario, por favor ayúdenos,
• Lo lamento… nada puedo hacer y Uds. lo saben
• Comprendo - responde una y ambas bajan la cabeza en signo de pena-
• Al menos podría pedir los ADN de los chicos y cotejarlos con los nuestros, sin que nos diga el resultado, hace tanto que luchamos por esto, solas, cuando paso Mercedes había perdido a su marido en un accidente, por eso dio a luz en el Hospital de Corrientes.
• Y en mi caso, mi marido era ingeniero y estábamos de paso a una usina de Brasil, donde lo contrataron, me descompuse y tuve a mi bebe, en el mismo hospital., investíguelo por favor…
Abdal , no sabe que decir, allí en el pueblo, no pasan estas cosas, claro que las noticias llegan… pero aun así…
• Sras, no se que decirles… cuanto se quedaran en el pueblo? –luego de hablar se arrepiente, pero le dieron lastima
• Lo que ud. disponga, incluso podríamos llamar a la oficina del investigador y que nos digan que averiguo, si eso le sirve – el gesto seductor de Mercedes lo alerta en vez de halagarlo…
Abdal las mira… aun duda … será verdad?... algo le huele raro y no son los perfumes que ya comienzan a aturdirlo…
• No les prometo nada… denme 24 hs y vemos como evoluciona esto, eso si acepto su ayuda con el informe del investigador.
La esperanza se refleja en las dos mujeres que se paran al tiempo que extienden las manos al hombre.
• Gracias ,-dicen al unísono
Abdal las saluda y salen.
Algo queda de ellas… el rastro de un perfume exquisito perdura en la oficina, como recuerdo de la estadía…
Toma el teléfono y marca…
• Con la Comisario Balaguer, por favor, habla el Comisario Abdal
• Mirta?
• Como andas, che?
La risa sale cantarina del hombre y se propaga por el aparato
• Como me conoces… - reconociendo el comentario del mujer-
• Si, necesito que me averigües algo
• Quiero saber si Mercedes Hilarión Bermejo y Helena Díaz Cazone , fueron atendidas en el Hospital del Buen Samaritano, dicen, que dieron a luz … necesito saber si es cierto y cuando… podrás? Y que paso con los recién nacidos…
• Gracias, che, te debo una… no… no hay apuro, cuando puedas
• Para ayer?... no, podes tomarte dos días… - le responde riendo-
• Gracias.
Cuando cuelga le queda la sonrisa en los labios, casi no se conocen personalmente, pero tanto uno como el otro siempre han colaborados de buena ley entre ellos, eso le da confianza sobre los que averigüe la compañera.
Es noche cerrada cuando, ya solo en la Comisaría Omar, recibe una llamada:
• Mirta… como estas…? que me contas?
• Mira Omar, las fechas coinciden, pero las parturientes tienen un solo apellido, claro que podría ser cosa de la Administración del Hospital, el resto de la historia es similar, te paso los números de documento, verifícalo… -con la misma dicta los números- ambos bebes murieron.
• Y del supuesto cambio?
• Mira che, esa zona es famosa por el trafico de bebes, me preguntas si será verdad?... no se…posible? Si… el Norte hace rato que es una “fabrica de bebes”, tanto para nuestro país, como para el extranjero… Tuvimos varias investigaciones, algún ruido … pero nada en concreto… hay mucha gente “grossa” y de plata metida en esto, además la miseria no ayuda.., También con relación a la venta de chicos, para prostíbulos, aquí y en el extranjero, pero como te dije nunca se hizo nada en concreto y los que metieron mucho la nariz, no están para contarla….
• Gracias Mirta…
• Tene cuidado Omar… esta gente no se anda con “chiquitas”…. Si están relacionados con esto, son peligrosos, no dejaran que les patees el nido… me entendes?
• Lo tendré en cuenta… cualquier cosa te llamo de nuevo, gracias otra vez che….
Cuelga….
Llama al hotel del pueblo.
• Doña Emilia por favor, habla el Comisario…
• Como le va Doña Emilia?
• Bien también…
• Mire la llamo para pedirle un favor, pero debe quedar entre nosotros…necesito los números de documento de Helena Díaz Cazone y Mercedes Hilario Bermejo
• Si gracias, espero…
Luego de unos minutos la dueña del hotel, vuelve a la comunicación…
• Si, anoto…
• Ok. Muchas gracias… si… las mismas, esas que dejan flotando el perfume a donde van- le confirma risueño – Nos vemos Doña Emilia y recuerde que queda entre nosotros.
A primera hora de la mañana, Abdal se comunica con sus superiores en la capital de la provincia.
Pasa el informe de lo averiguado y da los datos de las dos desconocidas, que aun permaneces en el pueblo.
Luego de colgar tiene la convicción de que, por allí, a nadie le importa un pito de los Maldonado, las mujeres o cualquier hecho relacionado con ellos.
Tamborilea un lápiz contra el escritorio encerrado en sus pensamientos, cuando sueña el teléfono
• Hola
• Si Sra., la recuerdo… como esta?
• No… no tenemos ninguna novedad… ni pistas…
• Lo tiene?... si, le agradeceríamos que lo compartiera con nosotros… bien, la espero…
Cuelga…
• Loco – llama a su subordinado de confianza, por el apelativo que lo distingue
• Que queres Omar…?- pregunta el hombre mientras entra en la oficina
Con un gesto le indica que cierre la puerta… algo que no llamara la atención, ya que Omar y el Loco, son amigos y compañeros de juerga…
El informe de la agencia de investigaciones, no aporta gran cosa al caso… en realidad, casi podría decir que lo imaginaba…
Con la ayuda del Loco han diseñado una línea de investigación, a sabiendas que no cuentan con el apoyo de sus superiores.
Dentro de la Comisaría confía en muy pocos… el Loco y Tulio, son a los únicos que les pediría que le cubran la espalda… del resto… no espera nada y no se arriesgará a decirles nada… sabe Dios a quien le pasarían el dato…
Los días pasan lentos, algunos de los informes llegaron a su correo privado… poco aportaron, pero sabe que los Maldonado pertenecen a una ONG dedicada a buscar chicos secuestrados y vendidos para prostituciòn en Asia, Medio Oriente y Europa….le comienza a brotar la sospecha … algo no concuerda en nada con lo dicho por las mujeres … o si…quien sabe…?
• Vamos a despuntar el vicio… a ver que averiguamos … o en que nos estamos metiendo – comenta para si, casi divertido al sentir la adrenalina correr …
Esa mañana cuando entra a la dependencia, ve en la cara del Loco que algo ocurre…
Ni bien entra a su oficina, el compañero esta pegado a su espalda…
• Que pasa, che?
• Omar… aparecieron los Maldonado
• Donde…?
• Están en la casa de la hermana… la casada con Frettinni
• Y vos como te enteraste… ?
• Me llamaron anoche, no podían comunicarse con vos…. Dijeron que te llamaron pero no estabas en casa…
• Es cierto, anoche estuve en el bar, como hasta las dos…
• Quieren hablar con vos…
• Y que les dijiste…?
• Que los verías esta tarde … como a las cinco… no sabía si vendrías a la mañana…
• Bien y que mas?
• Dice el viejo que solo hablara con vos… que tiene mucho miedo, por él y su familia…
• Le preguntaste por el muerto y las dos minas?
• Si, dice que él no fue… de las minas no sabe nada, claro que no le dije, por que estaban acá…
• Ta bien, che…. veremos que nos dice… una cosa, no le digas a nadie, estamos??
• Ya se… por eso no te fui a ver a tu casa… acá te tiras un pedo y lo saben hasta la capital….- responde el Loco, al tiempo que sale de la oficina-
Omar sonríe a medias… no le gustan estas cosas como están y menos como se van poniendo… le huelen mal… a podrido, a … no tiene la palabra justa, nunca fue bueno en eso de charlar… pero es conciente que el Loco tiene razón.
Luego de la siesta, se dirige a la dependencia y mete en el auto dos armas largas, además de las reglamentarias… no ira solo al encuentro… sigue sintiendo ese mal olor a todo el asunto….
Algo le preocupa… un dato gira en su cabeza, pero no puede distinguirlo, tiene toda la sensación de que es importante, pero se le escapa…
Recibe infamación de su amigo, las fotos no coinciden con las que lo visitaron, no lo sorprende… casi siente que se le confirma lo que olía y mas al leer sus prontuarios… algo lo ilumina… tres… eran tres los que fueron a la chacra… tres hombres… uno esta muerto y todos buscan a dos hombres…. Y si…?. Su cabeza sigue colocando piezas en su lugar…
Los informes de los Maldonado, son coherentes con lo que sabe…
Faltan un par de horas para el encuentro cuando una idea se cruza en su cabeza…
Marca…
• Hola
• Con la Sra. Díaz Cazone …..Y la Sra. Hilarión Bermejo ….??
Le dicen que han salido
• Gracias, volveré a llamar luego
Se para y encamina a la pequeña cocina, donde esta la cafetera, quiere saber quien esta en la Comisaría.
Al pasar entre los escritorios, algo le pega en la cara…
Ese perfume…
Da media vuelta y dice
• Loco… aun queres el chancho para el domingo?
El nombrado lo mira con cara de no saber de que habla.
• Mejor vamos ahora que tengo tiempo … dale levanta el culo de la silla y movete
Loco se para y lo sigue al trote, aun si saber de que se trata
Ambos se dirigen al auto de Abdal
• Saca las armas de debajo de asiento y tenelas a mano
• A donde vamos?
• A la casa de Frettini… - le dice al tiempo que pisa el acelerador a fondo
• Pero…. tenias que ir más tarde ….
• Creo que alguien pasó el dato a las tipas esas que vinieron, no están en el Hotel y cuando pase al lado de Bretón, le sentí el perfume de las minas…, que tenia que hacer él con ellas??? - en pocas palabras más le cuenta lo que vio en las fichas de identificación y lo que averiguo de los Maldonado y ese extraño numero tres que ahora confirma tiene nombres y sexo.
• Crees que les fue con el cuento ?
• Seguro, es un baboso y con tal de enganchar una mina como esa para darse corte, debió de cantar hasta la Marsellesa
El Loco en silencio revisa las armas, sacadas de debajo de siento…
Con el acelerador a fondo, Abdal apura la llegada…
Al dar vuelta en la esquina, escucha la explosión… frena en seco y se baja con la pistola en la mano.
Sobre la calle, Helena aun mantiene la posición de tiro, Mercedes esta en el auto, "ithaca" en mano…. frente a ellas la camioneta de los Maldonado arde sin piedad…
• Bajen las armas… -grita Abdal
La mujer se dan vuelta e intentan apuntar, un tiro seco y certero la deja sin vida….
Como por reflejo el Loco dispara contra Mercedes, rematándola.
• Omar… como supiste?... que paso acá? – el Loco pregunta con voz entrecortada, mirando la camioneta en llamas y aun con el arma en la mano, al hombre le tiemblan las manos, es la primera vez que dispara a una mujer… pero era su vida o la de ellos….
• Pasa que llegamos tarde… muy tarde… y un hijo de puta vendió a una familia por una culeada con una mina…
Los vecinos salen de sus casas
• Dios, que paso? – pregunta un hombre, saliendo de su casa espantado del espectáculo que es la calle.
El pueblo no esta acostumbrado a estas cosas
Con el móvil en la mano Abdal dice:
• Tulio, méteme en el calabozo a Bretón y espera llegue… átalo si es necesario, noquéalo o dale un tiro…., no me importa… si, estoy en ese lugar, llama a la científica y al cura…
• Tulio… si se te escapa, te las vas a ver conmigo, entendiste?
Corta
Han pasado más de cuatro hora, sobre el pavimento aun está el cadáver de la mujer, el otro dentro del auto… Abdal dio la orden de atender primero a los Maldonado, toda la familia perdió la vida… ya se los llevaron….
Helena voló el auto de un tiro en el tanque de gas, Mercedes dio el apoyo y estaba lista por si fallaba la tiradora.
Un forense se dirige al Comisario, al bajar de un auto.
• Tengo las identificaciones de las mujeres, tenias razón me las dio INTERPOL de inmediato… cuando pase las huellas…. como sabias?
• Hace un rato lo supe…., pero me olieron mal desde el comienzo… lastima que no me avive a tiempo, si lo hubiera hecho los Maldonado estarían vivos…
• Y eso que usan unos perfumes que pa que te cuento...buenísimos, exquisitos.… aun se sienten…-responde el forense en broma, mientras camina hacia los cuerpos…
Omar se queda pensando…
• Perfume?... ni todos los perfumes de Arabia, sacaran el olor a muerte que estas dos hijas de puta me trajeron al pueblo….-dice al tiempo que se aleja el comisario….
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