Antes de que llegues dejaré limpio nuestro espacio, debo borrar la evidencia de que no estuve tan sola en tu ausencia; la evidencia de que no me hiciste falta.
Desapareceré las huellas de aquel que llegó de noche y partió antes del amanecer, tambien de aquel que llegó a complacerse y enseguida huyó, debo borrar las huellas de quien me hizo compañía hasta que el sol estuvo en su punto más alto.
No vaya a ser que te topes con el beso que me quitó el aliento, o con aquella sonrisa mía que tú no provocaste, no te gustaría verle la cara al abrazo que me protegió de la soledad.
Debo dejar todo pulcro, desalojar un poco de espacio; de lo contrario no podrás caber con tu propia carga. |