Consumiendose. Tenso, inquieto; caminaba sin un sentido claro. Solo escuchaba en su pensamiento, aquellas palabras. Esas que hirieron su alma.
Lento, con los ojos a punto de explotar en llanto.
Con ganas de gritar pronto, de buscarla. Siguió en su encierro.
Y ella sin pensar en él. Sin el sentido de las palabras hirientes. Ella seguía así. Su simple juego.
Con sus ojos ya en llamas, él seguía. Caminado, sin rumbo. Sin ti. |