Quisiera haber hecho de cada minuto contigo, el tiempo eterno de mis deseos.
Tu ausencia lastima las mañanas de tiempos antes compartidos.
Junto a tí he sido chispa de llama eterna, lejos tuyo busco calor en los momentos que ambos vivimos de los que he aprendido tanto.
Una vez me dijiste que callar, era tu manera de hablarme.
Que hemos construido algo entre los dos, lo sé y estoy consiente de ello, más definirlo no podría.
Muchas veces he pensado que llegaste a mi vida en el momento exacto y que estas ahí para aprender de tu camino antes recorrido, más tengo miedo que cuando consideres que las arenas del reloj estén por agotarse, te marches sin decir una sola palabra.
26/4/2004
|