Cuando ella lo vio le causo una sensacion de confianza extrañamente conocida, se le acerco, lo miro a los ojos, lo invito a caminar por la avenida Central aquella que cruzaba la ciudad de Sur a Norte, se desviaron por la circunvalar, y en una rafaga de palabras le conto su vida a aquel extraño-siempre he confiado en los extraños- dijo; -esta es una frase gastada del tranvia del deseo-, poniendo su alma en la de aquel extraño le confio su vida, le conto de su nacimiento en un cuarto de esterilla, de su dura lucha en las calles de la avenida del centro, de como conocio a su marido; un medico de prestigio, se caso, nunca tuvieron hijos (su mayor desdicha), pues ella era esteril, pero no importaba...ella lo amaba y amandolo le dijo -TE AMO-; de su cajon de la mesita de noche tomo un cuchillo que resplandecia bajo la luz de la luna; veinte puñaladas en su cuerpo amado. Ella le contaba esto al desconocido, mientras sacaba un pequeño cuchillo de su bolso CHANNEL. |