Ohh dulce Toalla
Mientras sumergía mi cuerpo a las tenebrosas aguas de mi baño reflexioné: "Cuando salga ya no será lo mismo, porque ya no sentiré mi cuerpo añejo y destrozado por el pasar de la noche, sino seré alguien que ha vuelto a nacer, igual de limpio... igual de nuevo... igual a mi otro yo..." Y así fue, todo fue completamente distinto... Cuando salí, después de una ardua reflexión que añejaba mis huesos y mis entrañas, coloqué mi cuerpo húmedo sobre la toalla y la olí con desesperación: Sí, era el mismo olor... el mismísimo olor a humedad que tanto me gustaba, que tanto me hacía reflexionar y decir "este es mi mundo", porque este es mi mundo y ese olor de aquella toalla, aquel olor algo así como el olor de la alfombra... olor a desesperacíon, olor a colores que pintaban murallas blancas y negras, olor a puerta añeja con el tiempo, y viva con su vejéz... "Vaya, creo que he estado mucho tiempo oliendo esta toalla", fue lo que dije con un estornudo que sonrojó mi nariz: "Un simple resfrío".
Tan sólo desperté y de mi vida volvió a hacerse la misma rutina: Un Sueño... |