Cierto día un poeta, un escritor. Miro por la ventana y observo a un pequeño gorrión, al instante el corazón reconoció lo que sufría; ¡Vaya agonía! ella una gaviota el un petirrojo, dueños de todos los despojos de los que se preciaba conocer.
Toda la fe y todas las miradas, mucha emoción para tan solo una pulgada de sensación.
Muchas miradas perdidas entre las tardes de no tiempo, ella pertenecía al mar el a algún agujero negro; Créeme te lo diría un poeta, el un gorrión ella una gaviota, el creía en el amor: ¡ ella en la derrota! Vaya sensación entre la historia de un poeta…….
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