Y pensar que alguna vez
me faltó el aire...
¡Tan frágil es hablar
cuando se trata
de pequeñitas y livianas
humanidades!
Y pensar que alguna vez
me faltó el aire...
Las sensaciones
viejas viejas palabras
plazas y calles
son fragantes químicos
del cerebro
que me persiguen
y me avanzan.
Y pensar que alguna vez
me faltó el aire...
Cada respiración
es nueva;
cada mañana son dos ojos
iguales los que miran,
otro cerebro el que procesa;
las cosas y yo cambiamos,
también mis miradas.
Y pensar que alguna vez
me faltó el aire...
Siento dúctil
sobre la lengua
una palabrita sincera
y dulce:
de por medio
ya no más telas,
te las regalo,
la gane o la pierda.
Y pensar que alguna vez
me faltó el aire... |