Escribo las cosas
que se me pasan por la mente,
mis dedos son pinceles
en tu piel
de mis anhelos,
ordenados en estantes
imberbes sobre los anaqueles
de la memoria.
Y recuerdo cada curva,
cada fallo,
cada melodía que surge
hacia mí
desde tus labios.
Y recuerdo cada yerro,
cada diana,
cada lunar estratégico
que mis besos
señala.
Escribo las cosas
que en mi cabeza se destilan,
se trata de jugar
despacito con palabras
en mi ser:
y ser cada vez más
van saliendo solas sin pensar. |