Silenciosa angustia que de a ratos
humedecen mis ojos en este mi escritorio.
Valeria, trato de no pensarte, miro mis papeles
y me sumergo en mi monitor.
Te extraño vida mía, cada latido pide por Tí,
mi etérea vuela a Vos, a tu escritorio también
traro de besarte asi, a lo lejos, sin que lo sepas
pues si lo supieras no me dejarias.
Amarte, sin frenos, amarte si me dejaras
para que mi amor sea el que cure la desilusión
de tu alma.
|