El dolor de esta espera interminable
me prepara para el gran baile de gala,
me pone por vestido tus mentiras
y un collar creado con genuinas lágrimas.
Los guantes que de seda parecían
estan hechos con la hiel de tus palabras,
y a mis cabellos largos y sombríos
una corona de espinas sujetaban.
Maquillada por tus falsos besos,
perfumada con tu risa falsa
combiné con mi largo vestido
los zapatos de sangre de mi alma...
Y en el blanco salón de mi delirio
te esperé hasta llegada el alba,
y vos desde la puerta maldecías
reprochandome lo bien que me veía.
C.M.B |