Soñadores del deseo,
cuanto hambre, cuanto anhelo
en las venas, en los pelos erizados.
En los vuelos rasantes,
de los que llegan primero,
de los rezagados y de los del mañana.
Cuanta cama mullida abandonada!
cuando calor humano desperdigado en la habitacion!
Despues de soñar cuanto queda,
sino el sabor a resto de tamañas hazañas?
Eso solo y nada mas.
Y entre los sueños y el despertar
el vacio que se crea y se desquita
con nuestras conciencias de pobres y de ilusos,
que creemos que tal vez mañana ese vacio
vaya de una vez por todas a cambiar. |