Ahí estaba gigante como siempre, toda de blanco, mostrándose brillante ante el oscuro cielo, que grande era la luna mas si a esa edad, tan pequeño, todo tiende a ser mas formidable. Y ahí estaba yo, sentando en una piedra del patio, observándola, de seguro ahí en ella estaba mi papá mirándome. Pero las risas de los niños, en clases, dijeron otra cosa cuando se lo dije a la profesora y a esa edad, tan pequeño, conocí el verdadero significado de la muerte.
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