El niño observa el horizonte mientras las moscas beben de sus lágrimas, el vapor llena el ambiente pues en una olla cuecen piedras.
Su mirada perdida y el hambre no conocen lo que es macroeconomía ni que esta le quita el pan, el sueña a jugar con hormigas mientras el padre un fusil le da, sin saber que no tiene fuerzas ni para respirar; El no sabe lo que es guerra civil mucho menos limpieza étnica, si preguntas que es hambruna todos callan la respuesta.
Las moscas se convirtieron en sus alegres compañeras mientras los huecos de sus costillas de tierra se llenan, el no sabe que es un refugiado con tan solo ocho años.
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