Toma mi mano no más
y eleva mi alma hasta el cielo,
sumérgeme en tu presencia
a un océano de ensueño.
Clava tu mirada en mí,
quiero sentir tu deseo,
sentir que sientes también
lo abrasador de este fuego.
Dame sólo una señal,
déjame oír tu silencio,
muéstrame un frágil atisbo
de lo que yo tanto anhelo...
No permitas que mi alma
siga viva en este infierno,
prefiero morir llorando
por un perdido recuerdo,
que continuar vagando
por escabrosos senderos.
Entre el dolor y la culpa,
entre sombras y entre miedos,
camino con la esperanza
de abandonar mi tormento
y recuperar la calma
que perdí hace mucho tiempo... |