Cielo e infierno
Al galope,
fue juntando las distancias
entre el Seol y el Paraíso.
En un minuto
pecábamos,
en un parpadear,
tocábamos el cielo.
Con ella,
No hubieron puntos de partida,
Ni finales.
Eternidad,
solo eternidad
amarla es hasta siempre,
y desde siempre.
Ella,
junto cielo e infierno,
en nuestros cuerpos,
aquella mañana de Enero. |