DONDE
No pasen los cuchillos
por los cortes de la muerte,
apaguen las linternas
en la sangre de los hielos,
ya no habrán ríos
donde empeñar el tiempo.
Sed de carne refrescada
orillas de plata
en montañas de perfume,
es lo que busca el espíritu
son las voces de los ojos vacíos
llena de sirenas estas campanas
árbol bautizador de vida
donde esta el carisma de la especie
donde llevan el corazón
vomitadores de lágrimas,
ya dejen de leer solos
la soledad son plumas
caídas de un águila.
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