Ella abrió los ojos y percibió que quería comunicarse con el infinito, el universo y ella misma.
Luego, quiso huir del laberinto de la soledad y del aberrante realismo que la acechaba.
Sufre así, una metamorfosis exquisita y alucinante. Viaja al paraíso de los paraisos y despierta la imaginación que tenía oprimida
y que al desoprimirse se esparce en un éxtasis de sueños arrolladores y comprende que somos eternas esquirlas de cosmos divinos.
Ella tiene alma salvaje y facciosa y en aquel paraíso se encuentra en el reino del ser.
Está en un lugar mejor, donde la chispa de la vida nace refulgente, vírgen y encendida por una fuerza divina que se derrama en el universo como catarata de luz en expansión.
Ella es lo que es
...y alli su magia es más fuerte,
así como la esencia que sobrepasa murallas.
Es este pues su sueño de vida que danzará por siempre sobre la realidad. |