No te vayas amigo, ¡te lo ruego!
justo ahora que al fin nos conocemos.
Si una estrella te puso en mi camino
fue para que te quedes en mí sino es conmigo.
Pues tengo ansias que saciar quisiera
de comer de la luz de tu quimera.
No de tu boca roja cual ciruela
pero sí de los sueños que ella crea.
Quiero beber tu sed de amor prohíbido,
de amor olvidado o sometido.
No te vayas aun si no es conmigo.
Si el tiempo o el destino no han cerrado mis ojos
quedate y calmá en mí todo este antojo
de la fina dulzura de tus versos.
En casa te espera una maleta
en la que no entra ropa sino letras
que no puedes dejar así incompeta.
_C.M.B_ |