Me tachas de sobervia y engreída
pues mi rostro dibuja una sonrisa,
al saber que esta Niña no presisa
tu aire de Don Juan ni tus caricias.
Maldices mi cuerpo en tu camino.
Bendigo los besos que nos dimos.
Y juzgas a mi amor si amando puedo
sonreir , a pesar de lo vivido.
No tengo maldición a tu abandono,
pude encontrar la paz -y te perdono-
Bien sabes que amar supe hasta el delirio
no busques un culpable a tu martirio.
Vas a besar mil bocas sin borrar mi recuerdo
y no hallarás niguna semejante a mis besos...
Y yo andaré mis días viviendo a carcajadas.
YO FUI CAPAZ DE AMAR y VOS CAPAZ DE NADA.
_C.M.B_
|