De aquí partió en la negra noche.-
Si hablo,
atestiguo.
Si callo,
violo
el silencio luminoso
que gira
en forma de monedas.
Hablo
de una vieja puerta de hierro
que se abrió para que yo despertara,
frente a extracciones perfectas
y piedras alegóricas.
Hablo
porque una corona detrás de un muro
era un reino invisible,
que callaba.
Hablo
para que las trampas de tu bosque
se filtren
en un torbellino mudo.
Hay un escenario en los días,
y no sé
si en realidad hablo,
o soy tan sólo eco
de pasados tormentosos.
Nada esperabas
de los muñecos sin cabeza,
eras avara con los sentimientos,
clausurando el corazón
mirabas a los ahogados,
y te reías sin piel
con tu paraguas celeste
en un templo
aplastado
por la mano del titiritero... |