Dame la mano, que los gusanos que avienta su caja de mentiras no produzcan pena alguna, ni eco que haga dudar al corazón por la mañana;
Que los fantasmas de sus guerras nos perdonen por no hacer nada, mientras cambiamos las sabanas de esa cama hecha de quimeras, dame la mano dejemos atrás los años de abaratar el alma y dejarla a la deriva, de agotar la saliva en una retórica muerta, de creer que conocemos la respuesta y fingir la libertad.
Dame la mano mujer, que yo te daré mi vida entera……
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