En una tarde soleada
de sus seres queridos
el joven se despidió
dijo que iba muy lejos;
a los ojos que lo veían perplejos
con la mano les dijo adiós
y entonces sucedió
que la madre frente al altar
de rodillas lo posó
y le dijo: jamás hijo mío
de esta tierra te has de olvidar
que con el alma te pido Dios mío
a mi hijo en su camino cuidar.
El joven catorce había cumplido
bien que he de mencionar
y del momento nunca me olvido;
toda mi vida empezó a cambiar
comenzó el viaje al pueblo
donde todos lo querían llevar
y allí se quedaría solo
para al norte poder viajar
entonces empezó abrazándolo
aquella enorme tristeza
que jamás lo habrá de abandonar.
A la mañana siguiente
la odisea habría de empezar
la primera vez independiente
y un gran camino por iniciar
junto a paisanos de todas edades
tantas ciudades recorrió
compartiendo los mismos pesares
de pronto por dentro reventó
juró en silencio no cansarse
y su alma con pesar lloró
a poco, la primera frontera conoció
donde permaneció muy largo
tiempo, esperando el momento mejor
de atravesar divisiones, y su propósito,
a pesar de las tristezas poder alcanzar
en el momento esperado el paso se dio
pisar México ilusionado, tanto miedo
me dio, de ser arrestado por hermanos
del mismo color. Todos sus caminos
logramos pasar hasta que llegó la noche
la misma en que nos habrían encerrar
maldije nuestra muy pobre suerte
y preso, en una esquina se me dio llorar
Dios, cuánto extrañé en el cielo hacerte
y todas mis oraciones pudieras escuchar
nos devolvieron a mi frontera
y no nos permitimos sollozar
al día siguiente el mismo camino espera
porque todos debemos cruzar
corrimos de asaltantes que el dinero
nos querían quitar, nos volvimos
todos grandes amigos, y verdad que buenos
ya que unos a otros cuidábamos.
Por fin México dejamos atrás
y en Estados Unidos pudimos pisar
era la mitad del sueño soñado
aunque claro, aún debíamos llegar
llegamos flacos y tristes
y de la tristeza no volvimos a hablar
aunque en el pecho se siente
y parece que nunca terminará
hoy la vida no sonríe en esta que no es mi casa
tantas cosas estas tierras me han dado
pero extraño mis catorce y mi gran Guatemala
que en aquel día perdió un hijo
¡un hijo que día y noche cuánto la extraña!
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