Viajes a recuerdos no tan lejanos reviven en uno momentos de gozo,
tropiezos con oscuridades aisladas, pero inevitables en un mundo feroz.
Mundo, cultura y naturaleza, tres complices aferrados a su causa.
A veces en menos de dieciocho años, morfean en hombres a nuestros niños.
Asi manteniendo el proceso impecable, indiscutible y verdadero.
"Hombre!, Viaja, y entra en tus recuerdos y revive sin miedo tu niñez!
Aplaudete, y perdonate a ti mismo pues por desgracia de la conspiracion
que vivimos y a la que contribuimos, a nadie le interesa tu gozo o tristesa." |