todos los que estamos, habiamos mirado tristemente el lienzo y la pluma, sus ojos y su espalda, el abanico de sus piernas cuando camina, el dulce sabor de sus besos, la nostalgia y la pasión de tener un soplo más de vida, por otro día dìa pleno.
entre tanto, todos jugaban a escribir y hacer de la literatura una llave imposible de abrir alguna puerta real.
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