Hablo de mí,
Porque de ti no sé.
Hablo de algo que se perdió,
Pero que no se si existió.
Hablo de aquello que sentí,
Aunque no sé si aun siento.
Dejare de hablar pues,
Porque las palabras solo eso son;
No llegan a actos,
Solo hechos del alma.
Si la pluma es más poderosa que la espada,
No sé;
Pues las confundí las dos,
Tanto dolor, y tanto daño.
Y hoy unos versos malsanos,
Que no endulzan la vista;
Sino corroen la vida.
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