Amada, se nos va la tarde y la vida
el viento corre, los niños crecen
afuera baila la realidad hacia el futuro
Amada démosle al mundo este segundo
en el que tus labios refrescan los míos
y tus pezones se clavan tibios en mi pecho
Amada, estamos desnudos como árboles
entre sábanas de invierno
amándonos como si hoy no hubira tiempo
o a los relojes los hubieran rapatado
Amada, se nos va la tarde y la vida
mañana no volverán los hoy de hoy
ya no serán los mismos nuestros ojos
nuestras palabras habrán sido borradas por el viento.
Amada este segundo en el que el calor nos hace crepitar
es hondo y largo como la misma eternidad. |