Odio esta niebla gris que envuelve mi mente, demasiado densa, demasiado opaca, demasiado conocida...alguna vez se me hizo extraña?
Se cuela entre mis pensamientos hasta tomar el poder, toma el control de mis sentimientos, de mi esencia, de mi deseo de vida.
Semilla de desaliento, fracaso de mil vidas sobrevividas y no gozadas.
Rezuma por mis poros, mi cabello, mi saliva...no la quiero por compañera, no la quiero como cobijo.
Me lleva al sueño perfecto donde la realidad se disfraza de futuro, donde tus manos existen abiertas, donde tus labios dibujan el beso que sabe a mi, a mi deseo, a tu lengua...
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